Colombia: Cuidando las abejas, los niños se ayudan

Indispensables para la agricultura, como polinizadoras naturales, y promotoras de la diversidad biológica del medioambiente, las abejas son esenciales para la vida humana; sin embargo, cada día están expuestas a situaciones que las llevarían a su extinción, un preocupante panorama del que ya ha alertado la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Ante esta situación, en el oriente antioqueño han surgido diversas estrategias para proteger y conservar a estos polinizadores. Una de ellas es ‘Guardianes de las Abejas’ un programa escolar que promueve la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los ríos Negro y Nare (Cornare) en instituciones educativas de la subregión.

 

En total, 700 niños de colegios de San Rafael, Alejandría, San Carlos, Granada, San Roque, Cocorná y San Luis comenzaron a aprender sobre las abejas. En sus escuelas instalaron colmenas con abejas productoras de miel que no tienen aguijón, por lo que son inofensivas y perfectas como herramientas pedagógicas de educación ambiental.

“Se capacita a los docentes y a los alumnos sobre cuáles son estas abejas, sus condiciones, sus amigos y enemigos naturales, de qué se alimentan, cómo se reproducen, por qué son importantes en la preservación de ecosistemas y en la seguridad alimentaria”, explicó Fabiola Marín Castaño, subdirectora de Educación y Participación Socioambiental de Cornare.

Se capacita a los docentes y a los alumnos sobre cuáles son estas abejas, sus condiciones, sus amigos y enemigos naturales, de qué se alimentan, cómo se reproducen.”

Además de esto, realizan talleres prácticos en los que siembran jardines melíferos, esto es, un jardín cercano a donde estarán las colmenas para que las abejas tengan un lugar dónde alimentarse. Cuando el jardín está listo, instalan los meliponarios o colmenas en lugares que, por ejemplo, no estén cerca de zonas en donde fumiguen con fungicidas.

“Luego les mostramos de forma práctica cómo se puede aprender de las abejas, hacemos un taller, abrimos el meliponario, les mostramos cómo trabajan las abejitas, les explicamos diferentes valores que podemos aprender de ellas, como el tema de la autoridad: en cada colmena hay una abeja reina, también el trabajo en equipo, el apoyo…”, agregó Marín.

Gabriel Giraldo, estudiante de la Institución Educativa San Rafael, sede El Charco y uno de los ‘Guardianes de las Abejas’ contó que gracias a las capacitaciones entendió más sobre la importancia de las abejas y el cuidado que deben tener. “Si vemos hormigas o moscas cerca a las colmenas las quitamos y si las abejas se están muriendo las llevamos al nido. Sin las abejas no tendríamos árboles y si se secan los árboles no hay oxígeno, ni agua”, dijo el niño.

En los colegios también promueven la creación de grupos ecológicos, estos son liderados por algunos niños que replican los conocimientos adquiridos entre sus compañeros. Estos líderes también son los encargados de verificar que las colmenas estén protegidas, sin daños de humanos o animales.

En este proceso de educación ambiental han invertido 65 millones 700.000 pesos mediante un convenio entre Cornare y la Fundación Nuestra Gente. El programa tiene tres fases: la primera fue la instalación de las colmenas en los colegios, la segunda, verificar el desempeño de las abejas, y la tercera es realizar talleres sobre la cosecha de miel.

Sin las abejas no tendríamos árboles y si se secan los árboles no hay oxígeno, ni agua.

“Les enseñamos a cultivar la miel, a extraerla sin dañar a las abejas, a almacenarla, les hablamos sobre el valor nutricional de la miel y recetas que se pueden hacer. Adicionalmente hacemos otro taller en separar una nueva colmena, entonces los niños diseñan las cajas o nidos en donde estarán las abejas y los decoran y en los sitios hacemos otras dos nuevas colmenas a través de la inicial”, contó la subdirectora de Educación y Participación Socioambiental de Cornare.

Se pretende que los niños de primero a quinto grado aprendan desde la observación, de sexto a noveno, con un proceso de investigación, y con los grados superiores se proyecta una visión empresarial y de emprendimiento con el acompañamiento de los padres de familia, quienes también reciben talleres sobre cultivo de miel.

Por el momento, Cornare ha desarrollado su estrategia de ‘Guardianes de las Abejas’ en 50 colegios, aunque espera cerrar el año con 100 instituciones educativas vinculadas. En cada uno de estos colegios instalaron dos colmenas, una de meliponas mayores conocidas como Boca de Sapo (Eburnea) y una de Angelitas (Tetragonisca angustula).

Las familias campesinas también se vinculan al plan

La región del oriente antioqueño está planteándose, en el corto plazo, como una gran productora de miel en el país.

Este sueño no es gratuito, ni surge sin un sustento. En efecto, desde hace tres años en la región, la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los ríos Negro y Nare (Cornare) viene trabajando con 200 familias campesinas vinculadas al cultivo de miel como proyecto productivo alternativo.

Estas familias, además, están afiliadas al programa BanCO2 de pago por servicios ambientales.

“Es muy importante incentivar entre las comunidades campesinas la protección de las abejas. Es por esto, que estamos trabajando para que su preservación se dé a través de proyectos productivos, en los que vean a las abejas como seres vivos indispensables para la polinización”, dijo Carlos Mario Zuluaga Gómez, director de Cornare.

En esos casos se usan abejas del género Apis puesto que estas primeras producen mayor cantidad de miel, que es lo que se necesita para que esta actividad sea una aspiración productiva y de cuyos resultados positivos las familias puedan derivar sus subsistencia.

Actualmente, las 200 familias campesinas de la región que han recibido capacitación sobre meliponicultura habitan principalmente en las Zonas Forestales Protectoras Regionales, entre ellas se encuentran Sirap Embalses, el Distrito Regional de Manejo Integrado Las Camelias, la Reserva Forestal Cañones, Santo Domingo y Melcocho.

En cada área hay cerca de 15 familias, a quienes desde Cornare se les hace la respectiva entrega de 4 colmenas por cada una, cajones debidamente tecnificados y árboles para sembrar.

MARÍA ISABEL ORTÍZ FONNEGRA
​Redactora de EL TIEMPO 
marfon@eltiempo.com
​MEDELLÍN


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